



Inmediatamente de logrado el gobierno democrático, desde 1983, el Profesor Jorge Calza trabajó en el esbozo de un Bachillerato en Lenguas Modernas para la esfera pública. En la ciudad existía el Bachillerato Humanista Moderno en lenguas clásicas y era privado.
El nuevo gobierno provincial estaba abocado a la creación de nuevas escuelas secundarias, dado que los establecimientos en funciones no lograban cubrir las necesidades de una matrícula en constante crecimiento: no había bancos para la demanda y, además, eran escuelas nacionales tanto las públicas como las privadas.






